A. se levantaba, lavaba, afeitaba, cafeteaba y vestía en diez minutos. Y a veces ni lo hacía. Salía, entraba, sellaba y salía. Cumplía. Su horario en el tiempo. Volvía y observaba. Y lo que veía no le gustaba. A. bebía, fumaba y bebía. Y pensaba. El tiro en la oscuridad. Tecleaba, paraba, dedicaba, aporreaba y se hundía.
A. no tenía talento ni tiempo. Vegetaba. A. se levantaba, lavaba, afeitaba, cafeteaba, anisaba y vestía en quince minutos. Salía, entraba, sellaba y salía. Volvía y observaba. Hasta ese día.
A. encontró el tiro. Oscuro. Final.

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