XIV. Del oficio. Según un escritor cualquiera pegado a un puro.
Sobre el suelo de la esquina de la pequeña habitación se apoyaba una mesa o escritorio y una máquina de matar ilusiones. La habitación daba a una ventana antigua y gris. La luz y el frío se la pelaban por entrar en la intimidad del que oficiaba. Sobre el folio, una cerilla, un paquete de tabaco y una palabra. Mierda.
I said:
Bienvenido a KApITAN ERE LIMITeD COMpANY, el bocadillo de panceta con menos visitas de la historia de los blogs.
¡Todo un desafío!
Advertencia: todos los errores ortográficos, desviaciones gramaticales, disonancias léxicas, puntuaciones no académicas, etc son testarudamente deliberadas y provocadas por la terrible acción del paso del tiempo sobre un cerebro que se va a galope tendido.
Asimismo, muchas de las imágenes y reportajes pueden herir gravemente la sensibilidad del lector y/o espectador.
El autor se hace cargo de antemano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario