Básicamente, las variantes con una capacidad real de tocar el poder son cuatro.
1 y 2: los dos de siempre -alternándose en la casquería de operaciones de este país desde 1977- los de la gaviota -PP- y los de la rosa -PSOE-. Si quieres que se lo sigan llevando a dos manos, sin pudor y públicamente; si te gusta que se rían en tu cara de payaso, o bien si tienes intereses personales de tipo económico, laboral o familiar, cualquiera de estas dos opciones te sirve. Si estás satisfecho con lo que tienes ahora y aquí, tu voto debería dirigirse hacia ellos.
3 y 4: los de a la chita callando -Ciudadanos- y la caricatura estética de Lenin -Podemos-. En caso de que creas que ellos puedan variar el rumbo ebrio de nuestra democracia, solo deberías pensar en una cosa para decidirte entre ambos: cual de los dos va a tardar mas tiempo en saquear, robar y dejar vacías las arcas públicas. Hacia ese tienes que dirigir tu voto.
Si, por el contrario, ninguna de estas cuatro pandillas de amigotes te inspira algo, por favor, ni te molestes en salir de casa el día señalado. Sigue pensando en buscar un trabajo si no lo tienes, o en no perderlo si lo tienes; en las facturas por llegar o en la hipoteca recién estrenada; en los libros, zapatillas, ropa, móviles, tabletas y consolas de los niños o en la avería del coche que te compraste hace tres años.
Destruye este manual una vez leído".
T.T., antiguo politoxicómano -juro por la Virgen de Guadalupe que lo he dejado-.

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