Me encontraba en el barrio de Vesterbro y tenía que coger el tren que partía en cinco minutos de la Kovehavn H; esa era mi única salida.
Amanecí en la estación central de Amsterdam y él seguía ahí.
Pensé en Alemania o dirigirme hacia el sur; decidí lo segundo, la cabra tira para el monte.
Si no llegaba a Hendaya, antigua frontera con España, me podía dar por muerto.
Todavía desconocía quién era ese tipo y qué buscaba; quizás pensaba que yo era Europa.
Lo único evidente es que no pararía hasta liquidarme.
I said:
Bienvenido a KApITAN ERE LIMITeD COMpANY, el bocadillo de panceta con menos visitas de la historia de los blogs.
¡Todo un desafío!
Advertencia: todos los errores ortográficos, desviaciones gramaticales, disonancias léxicas, puntuaciones no académicas, etc son testarudamente deliberadas y provocadas por la terrible acción del paso del tiempo sobre un cerebro que se va a galope tendido.
Asimismo, muchas de las imágenes y reportajes pueden herir gravemente la sensibilidad del lector y/o espectador.
El autor se hace cargo de antemano.
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