La muerte se ha olvidado de nosotros aunque eso siempre es mucho suponer.
Subimos por una ladera, no teníamos ni idea de lo que había al otro lado.
El capitán intuía que más sorpresas.
A los pocos minutos, apuntaba con mi Mauser de calibre siete milímetros al entrecejo de un tipo que se resguardaba detrás de unos sacos.
Sus ojos eran idénticos a los míos.
La muerte nunca se olvida y apretó el gatillo.
Vais a pensar que estoy paranoico.
Lo único que sé es que mi hermano ya no está aquí para contarlo.
I said:
Bienvenido a KApITAN ERE LIMITeD COMpANY, el bocadillo de panceta con menos visitas de la historia de los blogs.
¡Todo un desafío!
Advertencia: todos los errores ortográficos, desviaciones gramaticales, disonancias léxicas, puntuaciones no académicas, etc son testarudamente deliberadas y provocadas por la terrible acción del paso del tiempo sobre un cerebro que se va a galope tendido.
Asimismo, muchas de las imágenes y reportajes pueden herir gravemente la sensibilidad del lector y/o espectador.
El autor se hace cargo de antemano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario