" Poco me va a afectar la ola de idiotez sexual represora de las que se proclaman
legisladoras de las pollas, los coños y demás artefactos penetrantes o a penetrar; cercano a la cincuentena, recién salido de una
cipotada sexual y sentimental de mil pares de cojones -como en los buenos telefilmes, con intervención judicial y todo- y con unos flotadores de cintura tamaño XL, inexistentes se deducen las posibilidades de que alguna dama de edad indefinida fije en mi persona su interés sexual o no.
Pero cuando miro al chaval, al inicio de una jodida adolescencia, pienso: pobre, que
Dios os pille confesaos".
J.S.M., en su momento tuve un pase, como casi todos.
Y en homenaje a la que no para de hacer Calvo(s), una foto de amor como las que por aquí circulaban antiguamente.
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