"Esto no va
de nostalgia, ni de emociones. Con el paso del tiempo y la cercanía de la
decadencia, todo se aparta a un lado.
Tú te
fuiste y yo te dejé ir, no pensé en otra cosa.
Los
contratos escritos están para no tenerlos en cuenta y ya hay demasiada mierda
en la conducta de los adultos.
Me queda el
momento en el que aprendimos a restar con llevadas.
Duras
jornadas de intensa bronca.
Siempre se
resta, ¿verdad, hija?
Ahora te
caen los diez y supongo que se inicia un camino de grandes preguntas, al menos
para ti.
Disfruta
que son dos días.
Te quiero.
Al final, como casi siempre, ha quedado un poco largo y cursi".
J.S., desaparecido y cansado, viejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario